Ir al contenido

Muchas personas llegan a este punto frustradas: comen “bien”, intentan cuidar su alimentación, incluso hacen cambios pensando que esta vez sí van a notar diferencia… pero aun así siguen sintiéndose hinchadas, pesadas o incómodas en su cuerpo. Y cuando esto se repite en el tiempo, aparece una sensación muy desgastante: la de no entender qué estás haciendo mal o por qué nada termina de funcionar.

Iniciamos ciclo de culpa y responsabilidad, de exigencia y "palabras feas". Me refiero a que es el momento en que nos empezamos a hablar mal: "no puedo", "no soy capaz", "mi amiga pudo bajar 5 kilos comiendo esto y yo no" y un larguísimo etc que no nos ayuda. 

Piensas, analizas, te evalúas como si fuera tu examen de final de carrera y no entiendes qué estás haciendo mal, en qué estás fallando. Y ese es el punto, no estás fallando, sólo estás analizando la situación desde la perspectiva equivocada.  

Calificación
0 0

No hay comentarios por ahora.

para ser el primero en comentar.