CONCLUIMOS CON
Ninguno de estos factores parece importante por separado… pero cuando se repiten día tras día, pueden hacer que tu cuerpo nunca termine de sentirse bien, aunque estés intentando cuidarte.
Si has llegado hasta aquí y me estás haciendo caso en cómo te recomendé que utilizaras esta mini serie de buenos hábitos, es clave que entiendas algo. Y es ahora, cuando aparecen los conceptos que te dije al principio, y son sus significados sacados de google.
Culpa: sensación interna permanente de haber hecho algo malo, de ser mala persona, de hacer daño a los demás, de haber infringido alguna ley, principio ético o norma, tanto en situaciones reales como imaginarias, produciendo un malestar continuado.
Responsabilidad: valor ligado al cumplimiento de compromisos que cada persona adquiere, con la finalidad de generar confianza y credibilidad de cada uno de sus actos.
Es probable que te estés preguntando qué hago poniéndote esto aquí porque no tiene ningún sentido. Pero si lo tiene.
Para salir del bloqueo en el que estás, tienes que hacer un click mental, salir de la culpa y agarrar fuerte las riendas de tu responsabilidad. Porque el papel de víctima no te ayuda, nadie que no seas tú va a venir a "salvarte", y es duro leer esto, lo sé, porque lo viví sola, sin nadie que me explicara o suavizara el proceso.
Sabes que el problema no es la comida porque si lo fuera lo hubieras solucionado hace tiempo. Bien, con la información que tienes en tus manos es cuestión tuya decidir qué hacer. Repito, tuya, y de nadie más.
En el último paso te explico cómo empezar a cambiar esto sin hacer más dietas ni complicarte.
No hay comentarios por ahora.