Ir al contenido

3 CAMBIOS QUE PUEDES HACER DESDE HOY

💚Paso 1: Baja el ritmo al comer

Comer más despacio, sin distracciones y permitiendo que el cuerpo procese los alimentos (conocido como mindful eating o alimentación consciente) ayuda a desinflamar porque optimiza el proceso digestivo y reduce el estrés digestivo, evitando la sobrecarga del estómago y los intestinos. No es magia, es biología, es dar tiempo a lo que necesita tiempo.



💚Paso 2: Simplifica (no compliques más)

No necesitas dietas estrictas porque la mayoría son insostenibles, generan ansiedad, te hacen pasar hambre y a menudo provocan un efecto rebote al abandonar la restricción. Empezar por observar cómo comes es más efectivo para desinflamar que cambiar drásticamente lo que comes, ya que aborda la causa raíz de la inflamación: el estrés y la mala digestión. 

Cada vez que vayas a comer piensa por qué lo haces. ¿Es por hambre real? ¿Estás nerviosa y necesitas calmarte? ¿Terminaste tu comida principal hace una hora y media pero "tus tripas rugen de nuevo"?


💚Paso 3: Cuida tu estado, no solo tu plato

Tu cuerpo no funciona igual en calma que en estrés. Pequeños momentos de pausa pueden marcar más diferencia de lo que parece.

Tu cuerpo funciona diferente porque están gobernados por dos ramas distintas del sistema nervioso con objetivos opuestos: sobrevivir (estrés) frente a reparar (calma). Cuando el estrés se vuelve crónico, el cuerpo entra en un estado de "alerta permanente", lo que genera inflamación, agotamiento y desequilibrio hormonal. 

Piensa en tu semana, desde el lunes hasta el domingo. ¿Comes todos los días igual? ¿Tus tiempos de  comida son los mismos cada día o los días que no trabajas te puedes permitir otras pautas? No es lo mismo tener que comer en 30 minutos y volver de nuevo a tu puesto, que disfrutar de un tiempo para sentarte a comer con presencia.


Quizá te sorprenda haber leído esto porque esperabas grandes soluciones a tus dificultades, pero déjame decirte que en lo pequeño está el cambio. Porque no estás buscando perder los 5, 10 o 15 kilos que te sobran. Si estás leyendo esto, puede ser que ese sea uno de tus objetivos, pero lo que realmente quieres (aunque quizá no eras consciente) es saber por qué no te funciona nada de lo que estabas haciendo hasta ahora. 


Si te has sentido identificada, en el siguiente paso te explico por qué puedes estar sintiéndote así incluso cuando “comes bien”.

Puedes seguir por aquí →

Calificación
0 0

No hay comentarios por ahora.

para ser el primero en comentar.